A la mayoría nos encanta comprar bellos regalos para todos los seres queridos, especialmente regalos de Navidad. Pero hay momentos en los que no podemos permitirnos gastar demasiado dinero. Aunque parezca imposible, se puede conseguir contener el gasto y a la vez entregar bonitos regalos en las fiestas navideñas.
Una de las premisas más importantes es la planificación y organización. Si empiezas pronto a buscar regalos, o lo haces durante todo el año, puedes encontrar artículos rebajados o de oferta.
La disciplina en el gasto es otra de las condiciones. Deberías decidir el presupuesto que quieres dedicar a los regalos de Navidad para todos. Divide el importe total entre los regalos que has de comprar y procura no pasarte en ninguno de ellos.
Busca artículos de segunda mano online. Juguetes, artículos de electrónica, accesorios de moda... Se pueden encontrar verdaderas gangas. A su vez, puedes intentar vender tú alguna cosa que te sobre y ganar así un dinerito extra para dedicar a la compra de regalos.
Una buena forma de ahorrar en los regalos de Navidad es acordar con la familia o grupo de amigos que sólo se hará un regalo por persona. Se fija una cantidad aproximada para el precio del regalo y cada persona queda encargada de comprar un regalo para otra de las personas del grupo. Esta fórmula ahorra muchísimo dinero y consigue que todo el mundo tenga su regalo de Navidad, que además puede ser más atractivo que varios pequeños regalos sin sentido.
Quien disponga de tiempo y tenga habilidad para ello, puede hacer los regalos de forma artesanal o casera. Navegando por internet se pueden encontrar manuales e instrucciones para hacer casi cualquier cosa que te apetezca.
En algún sitio de internet y que no consigo encontrar de nuevo, leí hace unos días una sugerencia de regalo divertida y barata. Me gustó especialmente su aplicación para niños, ya que les ayuda a aprender a decidir y ahorrar. Se trata de un "libro de cupones", como los que a menudo ofrecen los establecimientos comerciales. Los cupones pueden valer para cualquier cosa que le guste al destinatario : permiso para irse tarde a la cama, autorización para no hacer la cama, derecho a escoger la cena, permiso para no recoger la habitación, media hora extra de vídeojuegos, un postre extra, una salida al cine, y cualquier cosa que puedas imaginar.
Con un poco de planificación, organización e imaginación, se puede conseguir que los regalos de Navidad no nos rompan el presupuesto.
